1.- Entender el problema
Comprender la situación (planteamiento
del problema)
Entender
qué me están preguntando ¿qué dice la pregunta o cuestión?
Es
recomendable hacer un dibujo o esquema de la situación planteada
2.- Resolver el problema
Entender el lenguaje “traducir” el
lenguaje escrito a lenguaje matemático
Buscar
datos relevantes, son el punto de partida
Tener
claros los pasos a seguir secuencia de las operaciones
Justificar
las cantidades/números -OJO con los términos “sueltos” y con
inventar-
Expresar
la respuesta (es la pregunta al revés) Unidades
(revisar
la pregunta/cuestión del problema: ¿en qué unidades debo
responder?)
Comprobar
que la respuesta es verosímil
3.-
Cuidar la presentación
LIMPIEZA y
ORDEN en todo el proceso
Suele
ocurrir:
|
Te confías
Crees que sabes y eso no es así: no confundir “lo entiendo” con “lo sé” No preguntas No tomas apuntes Dejas las cosas a la memoria y la memoria te juega malas pasadas No pones atención |
Soluciones:
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No confiarte
Acostumbrarse a tomar nota de las explicaciones de clase (aunque esté explicado en el libro o sea algo muy claro) Preguntar lo que no entiendas Poner atención en lo importante: no estar pensando en otras cosas ajenas Concentración en el tema o la cuestión |